Cicatrices queloides e hipertróficas después de la cirugía plástica
Introducción
Las intervenciones quirúrgicas siempre dejarán cicatrices en todos los casos. Las cicatrices están definidas como el proceso de sanación natural del cuerpo, es una manera de reparar tejido y proteger al cuerpo de gérmenes y futuras lesiones. Muchas personas que consideran las intervenciones de cirugía plástica están preocupadas por la aparición de cicatrices y de cómo afectará los resultados de la cirugía.
El tipo de cicatrices que ocurrirán después de la cirugía es una de las principales preocupaciones para los pacientes de cirugía plástica, especialmente entre mujeres que tienen miedo de que las cicatrices serán altamente visibles y que su piel nunca lucirá bien de nuevo. En otros casos, vemos exactamente lo opuesto: los pacientes están bajo la impresión de que las cicatrices serán completamente invisibles y luego ven la dura realidad después de la cirugía.
No hay cicatrices invisibles después de una cirugía plástica
Un cirujano plástico responsable le dirá antes de la intervención que no hay tal cosa como cicatrices invisibles después de una cirugía. Es natural sentirse preocupado y es completamente entendible. Con cualquier herramienta que podríamos utilizar cuando se realiza la cirugía, una lesión será producida en el nivel de la piel que sanará después de pasar por el proceso de recuperación.
Pero, también es cierto que la técnica quirúrgica y el método escogido por el cirujano plástico tiene mucho que ver con el resultado final y puede ser la diferencia entre tener una cicatriz muy visible que es difícil de ocultar y otra que esté oculta en los pliegues naturales del cuerpo, la cual es más aceptable y tolerable. Para lograr esto, el cirujano necesita darle atención especial a todas las fases operatorias: antes, durante y después de la intervención:
– La preparación del paciente para la cirugía;
– Los procedimientos realizados durante la intervención quirúrgica;
– El manejo postoperatorio;
– La atención postoperatoria del paciente a corto y largo plazo.
El cirujano plástico necesita asegurarse que él ofrece las mejores condiciones y recomendaciones para que el proceso de sanación sea corto y sin incidentes. Debe prestarse mucha atención al tipo de incisiones a realizar y su posicionamiento, El manejo de tejidos que serán afectados por la cirugía, y cómo minimizar el daño a la piel durante la cirugía. Igual de importante es la calidad del material de sutura y el tipo de suturas utilizadas para dejar cicatrices menos visibles. Generalmente, las suturas subcutáneas son preferidas porque éstas son suturas internas y ocultas por la piel, pero esto no siempre es posible para ciertas cirugías.
Después de la cirugía, el tratamiento a largo plazo de las cicatrices también es crítico. Usted debería saber que toma aproximadamente un año para que una cicatriz evolucione y madures hasta que esté completamente curada. Después de 8 meses, tendrá una mejor idea del aspecto de la cicatriz que tendrá permanentemente.
Recomendaciones postoperatorias para la cicatrización de heridas
Es muy importante para el paciente seguir estrictamente las instrucciones del cirujano durante el periodo de cicatrización de la herida. El cirujano usualmente recomendará bandas Steri Strips y bandas de gel de silicona. Estas son delgadas, transparentes y se adhieren bien a la piel. Ayuda a la piel a unirse y promueve una curación más suave y natural. El cirujano plástico le ordenará usar las bandas durante un mes o seis meses después de la cirugía y luego el paciente puede comenzar a usar cremas diseñadas para reducir el tamaño y visibilidad de las cicatrices.
Si el paciente sigue las instrucciones del doctor durante el primer año después de la intervención quirúrgica, la cicatriz pasará por el proceso natural de sanación y se tornará delgada y blanca, sin tener que pasar por las fases rojizas y moradas que lucen muy desagradables.
Cabe señalar que, aparte del talento y experiencia del cirujano y el cuidado postoperatorio del paciente, la habilidad de recuperación y sanación del cuerpo también es un factor principal. Cada persona sana de forma diferente. Hay personas que sanan muy bien con cicatrices apenas visibles y hay otras que pueden tener una sanación prolongada y difícil, la cual deja cicatrices feas, gruesas y rojizas.
También hay casos de composiciones extremas como las cicatrices queloides y las cicatrices hipertróficas que se definen como formaciones elevadas de tejido cicatricial que no deja de crecer como las cicatrices normales. Es un defecto de cicatrización que depende de la predisposición genética del paciente y de la respuesta particular del cuerpo al trauma y a la cirugía.
Cicatrices queloides e hipertróficas
Clínicamente, el proceso se manifiesta a través de congestión, edema y prurito que son característicos de la evolución de una nueva cicatriz. En la mayoría de los casos, es virtualmente imposible prevenir que surjan las cicatrices hipertróficas y especialmente las queloides incluso cuando la cirugía es realizada por el cirujano plástico más talentoso y experimentado.
La cicatriz hipertrófica y su forma de tumor, la queloide, usualmente aparece en las primeras etapas del modelado de la cicatriz en oposición a la madurez completa de la cicatriz después del trauma quirúrgico, heridas con exceso de tensión u otras lesiones cutáneas.
Podemos asegurar si una cicatriz está invadiendo excesivamente los tejidos cercanos o poniendo presión en los tejidos sanos con la ayuda de un chequeo clínico. Hay situaciones cuando el diagnostico no se puede dar si la reacción a la cicatrización hipertrófica es intensa, resultando en la formación de una cicatriz hipertrófica incluso a los tejidos con daño mínimo.
Las cicatrices hipertróficas son cicatrices con una corta evolución y son más numerosas y sólo ocurren después de una herida. La cicatriz se vuelve roja, irritable e incrementa su volumen rápidamente en tres meses o hasta en seis meses. Después de este periodo de tiempo, la cicatriz permanecerá sin modificarse e incluso retrocederá.
Las cicatrices hipertróficas pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo y no mostrarán ningún signo de invasión a la piel sana. La cicatriz voluminosa elevada podría no regresar y puede quedarse en su forma original durante años, e incluso después de cualquier signo de actividad de que haya desaparecido debido a la abundancia de colágeno dérmico en el área de la herida. Cuando hay una lesión, el cuerpo produce colágeno y proteína natural, para curar el daño a la piel. Demasiado de esto resulta en cicatrices hipertróficas y queloides.
Las cicatrices queloides, son cicatrices con una evolución prolongada que se puede desarrollar durante el curso de muchos años y crecen más allá del área de la herida. La incidencia definitivamente es menor frente a las cicatrices hipertróficas.
Las queloides aparecen específicamente en el área externa como una única lesión y durante su evolución usualmente lucen como mariposas. Debido a que la ocurrencia de queloides es más frecuente en mujeres, la forma de mariposa es debido a la tensión de las fibras de colágeno determinadas por el peso de las glándulas mamarias.
También es posible que las queloides ocurran en múltiples lesiones en otras áreas como en el abdomen, espalda, muslo y caderas. La queloide es como una herida sanada de la piel que se estira más allá de los márgenes de la antigua herida y es caracterizada por la gran abundancia de colágeno.
Cuando se trata de diagnosticar la cicatriz hipertrófica y la queloide, la mejor forma de distinguirlos sería examinar la extensión del crecimiento excesivo del tejido de la cicatriz. Las queloides son grumos delgados, elevados y rojizos de la cicatriz que crecen no sólo en el sitio de la herida, sino que también en más allá de ella, extendiéndose a los tejidos sanos.
La cicatriz hipertrófica ocurre como una cicatriz elevada individual, roja durante las primeras fases y casi blanca durante las fases posteriores con congestiones durante las fases inflamatorias, acompañada de prurito y/o dolor. Las cicatrices hipertróficas evolucionan durante no más de 18 meses después de la cirugía plástica y después de esto maduran y no cambiarán de nuevo su tamaño, forma y color.
La queloide se presenta a sí misma como un tumor rojo o rosado que es caliente, duro, y siempre está en crecimiento, localizado en el sitio de la herida y más allá, configurándose en formas desagradables. La evolución del queloide es progresiva y continua; no deja de evolucionar. Esta vascularización anormalmente abundante y rica está implicada en el desarrollo de queloides y es responsable de su fuerte color rosa.
Conclusión
Las cicatrices son inevitables cuando hay trauma hacia la piel, lo cual ocurre en cualquier cirugía. La formación de la cicatriz es simplemente parte del proceso de sanación. En algunos casos, las cicatrices hipertróficas y queloides pueden ser evitadas, pero por regla general, esto es altamente influenciado por otros factores como la genética y predisposición racial hacia la formación del queloide. Ocurre a pesar de la experiencia y habilidad del cirujano y del cuidado apropiado del paciente de las heridas postoperatorias.
Para minimizar y evitar el desarrollo de cicatrices no deseadas, evite la exposición al sol después de la cirugía plástica. No tome el sol durante al menos seis semanas después de la cirugía o cubra los sitios de incisión con bandas mientras lo hace. Sin embargo, es mejor que desista.
Otro factor que es muy importante en el proceso de sanación de la herida y formación de cicatriz es mantener un peso constante durante la maduración de la cicatriz. También debe evitar colocar presión innecesaria en el sitio de la herida durante la recuperación. Es por esto que realizar ejercicios físicos extenuantes como el levantamiento de peso no son recomendados. Por supuesto, el paciente debe resumir los ejercicios regulares tan pronto como el cirujano se lo permita, pero primero debe discutir con su cirujano plástico la rutina de ejercicio que tiene en mente, para que así él pueda determinar si afectará adversamente a la formación de la cicatriz o no.
Los especialistas que realicen los exámenes médicos podrán diagnosticar correctamente si las cicatrices son hipertróficas o queloides. Sólo después de que el diagnostico sea definitivo, el cirujano plástico le recomendará opciones de tratamientos disponibles que mejor se ajusten a su caso en particular.




